La profundidad de algunas historias
La historia viene así: al comenzar nuestro personaje muere. Es un personaje viejo, un hombretón de barba como Papa Noel. La primera escena que vemos es su funeral, ardiendo en una pira funeraria. De allí avanzamos hacia su cielo en donde comienza a ver toda su vida.
La época es antigua. Lo vemos creciendo, y conociendo a su primer amor, una niña de otra tribu. Y, a medida que crecen, lo acompañamos en cada duelo, cada proceso de crecimiento que se nos muestra de manera alegórica y bella.
El arte que tiene la narración es maravilloso. Todo representa mucho más de lo que aprecia a simple vista. Simplemente hermoso.
Y, finalmente, el viaje de este viejo concluye emotivo y contundente. Sentimos que aquella vida fue también nuestra. Sufrimos con él en cada pérdida y cada golpe.
Por cierto esto no es un libro, tampoco es una peli, sino un videojuego de una desarrolladora independiente llamada Piccolo studios.
Arise: a simple history, es una muestra que los juegos pueden ser más que monigotes de colores saltando y disparando. Este juego me dejo llorando al terminar, me llego muy profundo, sus graficas, la música, la ambientación y todo lo que es el juego es un gran mensaje, un viaje hacia la nostalgia.
Obviamente no todos los juegos tienen una historia así de importante. Pero tampoco podemos decir que todos los libros lo tengan, sin embargo los juegos tienen una peor fama.
Personalmente puedo meterme en la historia en ambos formatos, pero de forma diferentes. La inmersión que tienen los juegos es diferente a la de los textos, pero no creo que una sea superior a la otra.
Los videojuegos evolucionaron (y lo siguen haciendo), crecieron y abarcan temáticas muy diferentes. Sigue habiendo juegos boludos y pasatistas, obvio, hay para todos los gustos. Pero también podemos encontrar joyitas conocidas como The last of us, Bioshok (que está inspirado en la obra de Ayn Rand, La rebelión de Atlas) y otras no tan conocidas como Celeste, A short hike, Gris, Outer Wilds y, el que parece una maravilla: Kind words.
Este juego posee un concepto hermoso, vos sos un nene en una habitación y podes escribir o responder cartas. Esa simple mecánica hace que se abra un potencial enorme. La comunidad de Kind words (Palabras amables) es increíble. Podes encontrar palabras de consuelo o darlas. Todo desde el anonimato, vos nunca vas a saber a quién le escribís ni van a saber de vos. Además una vez que respondes una carta y la otra persona hace lo mismo, se corta y no podes volverle a escribir.
Esto me parece maravilloso. Saber que no estás solo sin conocer realmente a nadie, que alguien que no te conoce te diga esas palabras que quizás necesitas, como así podes darlas.
Existen mundos enteros que esperan a ser descubiertos, en una pantalla o en hojas, solo tenemos que animarnos y abrir nuestras mentes a ellas.

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